¿Viajas con tu perro a zonas cálidas o de playa? Pon atención a la leishmaniosis
Si tú y tu perro suelen visitar destinos cálidos, como la playa o regiones tropicales, es importante saber que tu mascota podría estar en riesgo de contraer leishmaniosis.
Esta enfermedad, también conocida como leishmaniasis, es común en zonas tropicales de México como Campeche, Chiapas, Jalisco, Nayarit, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa, Tabaco, Veracruz y Yucatán y en varios países europeos, como España, Portugal, el sur de Francia, Italia y Grecia. Con el auge de los pasaportes para mascotas y la facilidad para viajar tanto dentro de México como al extranjero, es esencial que estemos informados sobre esta enfermedad: cómo afecta a los perros y cuáles son sus principales síntomas.

Viajar con tu perro es increíble, pero no olvides protegerlo
Compartir aventuras con tu perro es una experiencia inigualable: no tienes que dejarlo en una pensión, él disfruta pasar tiempo contigo. Sin embargo, viajar también implica exponerlo a ciertos riesgos sanitarios, como parásitos y enfermedades poco comunes en tu lugar de residencia.
Una de esas enfermedades es la leishmaniosis. Esta afección es causada por el parásito Leishmania infantum, que se transmite a través de pequeños insectos conocidos como flebotomos. Al igual que los mosquitos, las hembras pican a varios animales, y si uno de ellos está infectado, pueden propagar el parásito a otros perros.
Existen dos formas principales de la enfermedad: la leishmaniosis visceral y la cutánea, por lo que puede afectar distintos órganos y tejidos del cuerpo. A continuación, te compartimos algunos de los síntomas más comunes a los que debes prestar atención.
Problemas en la piel
Entre los síntomas más comunes se encuentran las costras, heridas abiertas con picazón y la pérdida de pelo. Estas lesiones suelen localizarse en áreas como la boca, orejas, ojos, así como en las articulaciones: rodillas y codos.
Los perros afectados también presentan un pelaje áspero, opaco y descuidado, y no es raro que las heridas en su piel lleguen a sangrar. Estos signos externos pueden ser un indicio de una infección más grave, por lo que es fundamental acudir al veterinario ante cualquier sospecha.
Daños en uñas y patas
Otro signo distintivo de la leishmaniosis cutánea son las uñas largas y quebradizas que crecen más rápido de lo normal y, si no se recortan, pueden deformarse. También puede haber lesiones molestas en las almohadillas de las patas.
Pérdida de peso y falta de apetito
La leishmaniosis visceral afecta los órganos internos, entre ellos el hígado, los pulmones y la médula ósea. Los signos del daño en órganos incluyen pérdida de peso, falta de apetito y diarrea crónica grave. La leishmaniosis puede ser letal si no se administra el tratamiento adecuado, porque provoca insuficiencia hepática o renal.
Inflamación articular
Los perros infectados también pueden tener inflamación en las articulaciones o en las patas, que puede ir acompañada de fiebre y falta de energía muy notoria. El problema con el diagnóstico de la leishmaniosis es que el parásito puede permanecer latente en el cuerpo del perro durante varios meses, o incluso años, sin que produzca ningún signo evidente. Además, algunos perros son más resistentes a la enfermedad que otros y no hay manera de predecir si un perro podrá mantenerse sano si llega a infectarse.
¿Sabías que la leishmaniosis en perros también puede afectar a las personas?
La leishmaniosis no solo pone en riesgo la salud de tu perro, sino que también representa una amenaza para los seres humanos, especialmente en regiones donde esta enfermedad es común. Esto se debe a que los perros infectados actúan como fuente del parásito Leishmania infantum, que puede transmitirse a las personas a través de la picadura de pequeños insectos llamados flebotominos.
Este riesgo es aún mayor en personas con defensas bajas, como aquellas que viven con VIH o con problemas de nutrición o inmunidad comprometida. De hecho, la combinación de VIH y leishmaniosis ya se ha detectado en más de 80 países, y controlar esta enfermedad en humanos se vuelve mucho más difícil si no se combate también en los animales.
Por eso, proteger a tu perro es protegerte a ti y a tu comunidad. Las campañas de control se enfocan en reducir la presencia del insecto transmisor y en prevenir la infección en los perros, para cortar la cadena de transmisión y evitar nuevos casos.
Prevención inteligente: protege a tu perro antes y durante el viaje
Si estás planeando unas vacaciones con tu perro a zonas donde la leishmaniosis es común —como estados con clima cálido en México ó países del Mediterráneo—, es importante tomar medidas de prevención con tiempo.
Una de las formas más efectivas de protegerlo es vacunarlo contra la leishmaniosis. Esta vacuna requiere varias dosis aplicadas con antelación, así que no lo dejes para el último momento. Consulta a tu veterinario de confianza para conocer el esquema adecuado y asegurarte de que tu perro esté listo para viajar sin riesgos.
Además de la vacuna, puedes reducir la posibilidad de que lo pique un flebotomo (el insecto que transmite el parásito) usando un repelente especial para mascotas. Estos insectos son más activos entre el atardecer y el amanecer, por lo que te recomendamos:
- Evitar paseos nocturnos, especialmente en zonas verdes o boscosas.
- No dejar que tu perro duerma al aire libre durante el viaje.
✅ Una buena prevención hoy puede evitar un problema serio mañana. ¡Viaja tranquilo y mantén a tu compañero seguro!
Para más información visita la página «Por un mundo sin Leishmaniosis» https://www.porunmundosinleishmaniosis.com/es/que-hacer-si-mi-perro-tiene-leishmaniosis
Fuentes: https://mimascotayyo.elanco.com/mx/parasitos/leishmaniosis-como-detectar-las-senales-de-advertencia
